¿Qué conmemorar cada 6 de agosto?


Cada vez que se rememora una fecha es necesario volver sobre los acontecimientos que desencadenaron tal festividad. Las conmemoraciones históricas no son una mera consecuencia o un producto estático, son una construcción colectiva, una mirada al pasado desde el presente. A continuación, presentaré algunas consideraciones frente al cumpleaños de Bogotá.

Esta importante fecha para la ciudad destaca por su imprecisión. El 06 de agosto de 1538 no empezó el descubrimiento o el poblamiento de este territorio, ya los muiscas desde siglos atrás lo habitaban y cuidaban. Ni data la llegada de Gonzalo Jiménez de Quesada (conquistador español), dado que su arribo se dio en abril de 1537 con su expedición de búsqueda del nacimiento del río Magdalena y del Dorado. Tampoco coincide con la fundación formal de la ciudad pues tal acontecimiento sucedió el 27 de abril de 1539 cuando Quesada al fin cumplió con todos los requerimientos para su establecimiento jurídico. El hecho que dio origen a esta celebración cada año fue la ceremonia religiosa oficiada por Fray Domingo de las Casas el 06 de agosto de 1538 luego de que Quesada ordenará la construcción de una iglesia y doce chozas para exaltar a los doce apóstoles, en lo que hoy se conoce como el Chorro de Quevedo. Allí mismo, tomó posesión de hecho de las tierras de los muiscas en nombre del rey español Carlos I. Para llegar a este punto, Quesada junto con su campaña militar a su paso por el valle del Magdalena, incendió los centros ceremoniales indígenas, profanó sus tumbas, saqueó sus tesoros de oro y esmeraldas, diezmó y torturó a la población muisca, secuestró y asesinó varios caciques y repartió indígenas bajo la figura de encomienda. En suma, ese día Gonzalo Jiménez de Quesada impuso su dominio sobre un valle de sangre indígena.

La reacción de los muiscas a la llegada de Quesada y su tropa fue múltiple, en algunas zonas del altiplano cundiboyacense los halagaron con abundantes comidas y presentes, en otras los atacaron sin éxito. Una de las estrategias utilizadas sin resultado fue enviarle regalos para disuadirlo mientras los caciques y sus súbditos se ponían a salvo. Otros más osados como el cacique Tundama de Duitama ordenaron a los suyos enfrentar a los conquistadores, generando bajas en el bando español. En uno de estos ataques el mismo Quesada estuvo a punto de morir. Frecuentemente los conquistadores eran embestidos por los indígenas, sobre todo cuando estaban en sus mismas condiciones en términos de cantidad de hombres y armas. Unos cuantos como Tisquesusa no tuvieron más remedio que darse a la huida. Los muiscas agotaron los recursos que tenían a su alcance tratando de conservar sus tierras, cultura, cosmogonías, soberanos y tesoros.

Conmemorar una fecha como esta debe ser una oportunidad para el ejercicio de memoria histórica en favor de las víctimas de Quesada. No puede estar vigente el discurso decimonónico que retrata al conquistador como héroe. Por el contrario, este 06 de agosto se debería recordar que son casi cinco siglos los que lleva el pueblo muisca, hoy todavía presente en la ciudad, resistiendo la severidad colonial.

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